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Acceso a la piscina para personas con movilidad reducida

Acceso a la piscina para personas con movilidad reducida

Tirarse a una piscina puede ser algo muy típico y sencillo para muchos usuarios, pero no lo es tanto para otras que, por diferentes razones, son personas con movilidad reducida. El acceso a la piscina para las personas con movilidad reducida  puede suponer problemas en ocasiones, debido a que la piscina no sea accesible.

Repasamos algunos de los métodos más comunes para entrar al agua para personas con movilidad reducida.

Elevadores de piscina para personas con movilidad reducida

En todas las piscinas se puede instalar un elevador para que accedan a la piscinas, las personas con movilidad reducida. Existen tres grupos de elevadores de piscinas para personas con movilidad reducida a destacar, teniendo cada uno de ellos sus ventajas, pero todos útiles para la accesibilidad.

    • Elevadores hidráulicos: Estos elevadores, funcionan con la presión del agua de la red, por lo que solo necesitan una toma de agua, nada más. Pueden elevar hasta 150 kilos, tiene una mecánica muy simple y carece de averías. El asiento es desmontable y cuenta con un diseño sencillo y elegante que entra en armonía con el entorno.

 

    • Elevadores de batería: Este tipo de elevador de piscina para personas con movilidad reducidas solo necesita una batería de 24V que va incluida. También eleva hasta 150 kg y no requiere instalación, ya que se puede transportar y colocar en cualquier punto de la piscina. Eso mismo permite que en invierno pueda guardarse en el trastero o donde se quiera.

 

    • Elevadores a medida: Se adapta al perfil de cualquier piscina, diseñándose a medida, independientemente de cómo sea. Puede ser hidráulico o eléctrico y levanta hasta 120 kg. Puede superar un muro de hasta 1,50 metros, por lo que no queda ninguna piscina inaccesible.

Otras opciones de acceder a la piscina

Además de los elevadores de piscinas existen otros complementos que pueden ayudar a las personas con movilidad reducida. Un ascensor acuático es muy necesario, pero puede combinar bien con los siguientes elementos:

  • Rampa: Se suelen destinar a las instalaciones con una lámina de agua muy grande. Tienen que tener pendientes suaves, nunca mayor al 8% y con un ancho de entre 85 y 95 centímetros. Debe incluir pavimento antideslizante, pasamanos y zonas planas al final para maniobrar sin dificultad.
  • Gradas para la transferencia: Son menos habituales, pero las personas con movilidad reducida las usan como forma de acceder al agua. Se trata de un muro a la altura de la silla de ruedas. Se ponen junto a él y realizan el paso para entrar posteriormente al agua.
  • Escaleras y barandillas: En este caso, sirve más a personas con deficiencia visual, que con movilidad reducida. Dichas escaleras incorporan unos colores muy contrastados, fáciles de diferenciar y los pasamanos son rugosos. Se añadirán también colores en las huellas de las escaleras para que quien la use sepa donde pisar en cada escalón.
  • Bordes: Deben tener una forma redondeada para evitar cortes y rozaduras de los usuarios. No está de más si incluyen una protección blanca por si hubiera algún golpe. Se reflejarán en el andén del vaso y en el suelo de la misma, al igual que las barandillas y escaleras, tanto en color como textura, indicando cambios pronunciados en profundidad y pendiente.
Entradas accesibles cumpliendo con las normas