Nuestro camino, ilusión y compromiso con la accesibilidad acuática

Metalu es un equipo humano comprometido con la accesibilidad en piscinas desde 1997. Disponemos de una especialización única en el país destacando por fabricar la gama de elevadores de piscina más completa del mercado.

Nace un proyecto. Metalu A1, primer modelo manual para facilitar el acceso al agua.

Los hermanos Manuel y Juan Escalera fundan Manufacturas Metálicas Luisianeras S.L. – METALU con la intención de dar respuesta a personas con movilidad reducida que tienen dificultades para acceder a la piscina.

Avanzamos hasta el modelo hidráulico, diseñamos Metalu B-2, el elevador de piscina más longevo de nuestro catálogo actual. Un clásico que nunca pasa de moda.

Participamos en Discap Sevilla, un acercamiento crucial a los usuarios y asociaciones de personas con discapacidad que nos dieron una visión más real de su necesidad.

Surgen nuevas necesidades, el sector hotelero demanda un elevador de piscina portátil, más pequeño y discreto. Nace Metalu Pk, nuestro best seller.

Primera venta internacional. Los elevadores de piscina Metalu llegan a Brasil.

Atendiendo nuevas demandas, diseñamos los elevadores de batería Metalu 400 y Metalu 600, siendo hasta ahora el único fabricante nacional de este tipo de elevadores de piscina.

Nuestra constante inquietud nos lleva hasta la Gama 3000, dando solución a todo tipo de piscinas. También, único fabricante nacional hasta la fecha elevadores a medida.

Paso a paso, vamos  ganando presencia en el mercado internacional, llegando a países como Portugal, Francia, Polonia, Perú, Uruguay, Grecia, Israel, Turquía e Italia, entre otros.

Llega el momento de la jubilación de los hermanos Escalera, que pasan el relevo a la segunda generación. Un equipo que lleva años formando parte de la dirección y que continúa con el mismo compromiso: seguir luchando por la accesibilidad en las piscinas.

Ampliamos la accesibilidad a otros escenarios como playas, lagos y embarcaciones con la creación de Metalu Pantalán, instalado por primera vez en el lago de Zúrich (Suiza).

Hoy el proyecto continúa con nuevas ideas, el mismo compromiso y la ilusión de seguir trabajando para que el acceso al agua sea un derecho al alcance de todos.