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Seguridad en las Grúas de piscinas

Seguridad en las Grúas de piscinas

Cuando hablamos de accesibilidad en piscina es imposible no tener en cuenta la seguridad de las grúas de piscina. Estas son las encargadas de que muchos usuarios y usuarias puedan disfrutar de su baño cuando llega el calor. En este ámbito, METALU tiene una amplia gama que ofrecer a todos los interesados e interesadas, y, por supuesto, hay un gran trabajo por detrás, que quizás no se ve, pero que consigue que todo funcione a la perfección. Algunas de las claves para que la seguridad de las grúas de piscinas tengan tan buena acogida son las que se exponen a continuación.

Seguridad de las grúas de piscina

Para que un producto sea un bueno, debe aportar seguridad, como las grúas de piscina METALU. En la parte técnica se han tenido en cuenta las normas relativas a seguridad de las máquinas UNE-EN ISO 14121-1-2008, UNE-EN 61310-1-2008, UNE-EN 61310-2-2008, UNE-EN ISO 12100-2012, UNE-EN 547-3-1997+A1:2008.

Pasando a un lenguaje más entendible, toda la estructura y accesorios están fabricados de acero inoxidable; en la terminación del metal se evitan todo tipo de aristas que puedan ocasionar lesiones; y la tornillería empleada no supone ningún riesgo, ya que todas las grúas de piscina están montadas con tornillos de cabeza redonda. Esto hace que no exista posibilidad de arañar ni enganchar a la persona que lo use.

Por otra parte, en estos ascensores acuáticos se han dejado los espacios suficientes en las partes móviles para evitar atrapamientos; se incluye el cartel de advertencia del peso máximo (120 kg); y se tiene en cuenta el coeficiente estático, duplicando el cálculo de la resistencia mecánica y riesgo de vuelco. Cabe también mencionar, que la velocidad de desplazamiento es muy suave, suprimiendo el riesgo de caída y que las series con giro eléctrico a 24v cuentan con un mecanismo para que la silla solo suba o baje en posición de acceso o salida de la piscina

seguridad grúas para piscina

Contraindicaciones de las grúas de piscina

Al igual que el fabricante pone todo de su parte para que la seguridad de las grúas de piscina funcionen correctamente y sean seguras, los usuarios y usuarias deben seguir una serie de pautas para el buen uso del elevador, de lo contrario, podría acarrear ciertos problemas.

  • No debe usarse si no se han seguido los pasos para su puesta en servicio.
  • El usuario o usuaria debe estar orientado o ayudado por otra persona con conocimiento del uso correcto de la grúa de piscina.
  • Solo deben usarlo las personas autorizadas por el establecimiento donde se encuentre.
  • El peso máximo es de 120 kg, tal como indica la señal de advertencia, y no debe superarse en ningún caso.
  • Antes de poner en marcha la grúa de piscina, hay que asegurarse de que no hay ninguna persona u obstáculo en la zona del trayecto que va a realizar el elevador.
  • Cuando el usuario o usuaria se encuentre dentro de la piscina, el asiento debe volver a su posición inicial, para que no moleste dentro del agua.

Puesto del usuario en la grúa de piscina

Además de las contraindicaciones de las grúas de piscinas ya mencionadas, la persona que use el elevador debe tener claro algunas cosas más. Por ejemplo, que el puesto que ocupa lo constituye el asiento, el cual es accesible al mando de accionamiento desde los dos extremos.

Dicho asiento se adapta a las medidas antropométricas según la Norma Europea. Y las velocidades de desplazamiento son suaves para evitar caídas o vértigo. También, ayuda el apoyabrazos rígido que incluyen las grúas de piscina, que da más seguridad. Por último, durante el movimiento, las extremidades de quien lo usa no entran en contacto ni con partes del propio ascensor acuático ni con el borde de la piscina.

Preinstalación de las grúas de piscina

Como apunte final, desde METALU se insta a una preinstalación de las grúas de piscina para que todo funcione correctamente, para lo cual, hay que tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Elegir bien el sitio donde se va a colocar la grúa para piscina
  • Se aconseja poner el elevador donde el agua tenga una profundidad de 1,20 – 1,30 m aproximadamente.

Esto último es debido a que, si la persona que lo usa necesita ayuda, quién lo acompañe esté haciendo pie para prestarle su apoyo sin problema.